Además de lo dicho, no sé a quién le oí que los tejados de uralita sólo se pueden tocar para desmontarlos.
En fin, me sumo a mis compañeros y te aconsejo que le digas a tu cliente que quite la uralita y ponga chapa.
"Si se está sometido a un engaño demasiado tiempo, se tiende a rechazar cualquier prueba de que es un engaño. Encontrar la verdad deja de interesarnos. El engaño nos ha engullido.
Simplemente, es demasiado doloroso reconocer, incluso ante nosotros mismos, que hemos caído en el engaño. En cuanto se da poder a un charlatán sobre uno mismo, casi nunca se puede recuperar."
Carl Sagan, El mundo y sus demonios.