Hay caso pero talvez no del modo en que pudieramos pensar. Prevaricación es la palabra que todos tenemos en mente al pensar en lo que el Sebas ha hecho. Lo que sucede es que la prevaricación es un delito que consiste en dictar una resolución injusta a sabiendas lo que implica que primero hay que probar que la resolución es contraria a derecho y esa es la tarea que ahora estamos haciendo en los tribunales.
Tardaremos en tener una resolución de los tribunales un buen tiempo así que a priori esta iniciativa podría parecer prematura.
Pero no todos los delitos cometidos por la autoridad tienen que ser prevaricación. Aqui podría suceder como el caso de Al Capone que siendo un indudable mafioso asesino solo pudo ser encarcelado por evasión de impuestos.
Yo creo que el delito que podemos probar es falsedad en documento público. Basicamente, una falta a la verdad o la realidad de los hechos conocida como falsedad ideológica y tipificada en el Art.390.4 del Codigo Penal.
No creo que ningún productor fotovoltaico necesite razones para implicarse en esto aunque tengo que reconocer que las mias son un poco "extrañas". No es cuestión de venganza. Ni siquiera de repercusión mediatica. Es cuestión de defensa de la libertad y el estado de derecho. Es cuestión de enfrentarse a la vida sin consentir que esta te pisotee, plantandole cara sin miedo. En eso pensaba cuando escribí el post titulado "El final de la verdad". Gente como el Sebas son el germen de un Hitler y esa semilla hay que exterminarla.
El final de la verdad
Y, por supuesto, que la mejor defensa es un ataque.