Medida de tiempos y certidumbre
Imaginemos por un momento que el régimen economico contemplado en el borrador no es un obstáculo para un empresario del sol despierto y de animo verde que, en un momento dado, cree tener la solución del problema que consiste en obtener un rentabilidad mínima para su proyecto.
Entonces debe iniciar su camino para hacer su instalación para lo que, antes de pedir el registro de preasignación y conocer la remuneracion asignada, debe:
- Redactar el proyecto
- Solicitar la licencia de obra tramitando previamente el oportuno Proyecto de Actuación.
- Solicitar la autorizacion administrativa
No se apartaría mucho de la realidad suponer que estos trámites previos le pueden llevar un año y un coste del 5% del valor de las obras al que logicamente tendriamos que añadir el coste del aval que le impide una retirada franca y sin mayores pérdidas si las previsiones iniciales no se cumplen.
Sin tener certeza de lo que va a cobrar o si entrará o no en el cupo, debe haber conseguido previamente un terreno y peleado con un ayuntamiento para conseguir su licencia.
Luego debe ponerse en otra cola para la preasignación por lo que es muy probable que desde que hace su estudio económico hasta que pueda empezar a montar haya pasado año y medio de trámites con todas las incertidumbres y novedades que este plazo de tiempo pueda acarrear. Y todo ello sin la posibilidad de una retirada franca porque el aval es su espada de Damocles, que casi le pone en la situación de ejecutar a la fuerza una actuación de Interes Público a costa de su propio patrimonio.
¿Y todo esto para conseguir, en el mejor de los casos, un TIR del 7%?
Talvez sea yo el que desvaría porque cuando se habla del futuro nunca se sabe pero me parece que quien ha elaborado el borrador está muy lejos de la realidad. Probablemente sigue pensando que está vendiendo entradas para acceder al mejor negocio del mundo y que tiene a sus puertas una cola infinita.
Mucho me temo que la demanda no alcance los ridiculos objetivos fijados y que la prima, en vez de bajar, tenga que subir convocatoria tras convocatoria hasta conseguir un TIR acorde con los riesgos que se asumen. Mientras tanto, en el lapso de tiempo que medie para reconocer y enmendar el error de apreciacion cometido, el sector fotovoltaico español tendrá que estar en hibernación para esperar tiempos mejores y se habrá perdido un tiempo precioso para llegar a un futuro mejor.
¿Os parece esto un desvarío pesimista?
Tal como alimentan sus cuerpos con riqueza robada, así alimentan sus mentes con conceptos robados, y proclaman que la honestidad consiste en negarse a saber que están robando (Ayn Rand).