Pues es bien sencillo, Peinch. Tienes que tener suficiente patrimonio para solicitar (avalar) el crédito. Después, una vez conectado a la red, dicho aval queda liberado (en su mayoría) y se pignoran los ingresos al pago de la cuota del crédito.
O sea, o tienes el dinero (en su defecto, bienes) para empezar la operación o no podrás hacerla.
"Si se está sometido a un engaño demasiado tiempo, se tiende a rechazar cualquier prueba de que es un engaño. Encontrar la verdad deja de interesarnos. El engaño nos ha engullido.
Simplemente, es demasiado doloroso reconocer, incluso ante nosotros mismos, que hemos caído en el engaño. En cuanto se da poder a un charlatán sobre uno mismo, casi nunca se puede recuperar."
Carl Sagan, El mundo y sus demonios.