Los gastos los paga el cliente, pero no es de recibo que para solucionar algunas veces un problema tengas que hacer tantos trámites y tengas que amplificar la factura.
En proyectos grandes pasa más desapercibido, pero cuando son obras pequeñas supone un gasto añadido que resta competividad y una pérdida de tiempo, menos mal que en varias comunidades ya se pueden hacer los trámites por internet y eso agiliza el proceso, pero en otras tienes que estar de alta en las asociaciones provinciales y supone otro gasto.