Re: ¿Estamos los productores a salvo de la crisis?
Gracias amigos, la verdad es que a veces es el animo del dia el que marca las expresiones pero hoy ese animo ha mejorado.
Todo esto venía a cuento porque en un artículo sobre la crisis financiera aparecía una relación del tipo de empresas mas expuestas y entre ellas estaban las que tienen un gran apalancamiento financiero. Justo el caso de las instalaciones fotovoltaicas que han tirado con generosidad de la financiación ajena.
Mi impresión al respecto es que en el corto plazo la situación nos perjudica pero a mas largo plazo nos favorece, es decir, que hay que aguantar el chaparrón en espera de tiempos mejores que sin duda vendrán.
En cuanto a la garantia de cobro creo que la situacion es bastante clara. Zapatero no puede seguir las propuestas de la CNE y subir la tarifa eléctrica. Es muy probable que la deuda del deficit de tarifa no se cubra y el sistema haga crack. La unica solución que conozco a estas circunstancias es la misma que ha adoptado Bush con los bancos de inversión: nacionalizar la deuda. Es muy probable que el gobierno tenga que cubrir con fondos públicos el agujero que el mismo ha creado. Tampoco es para asustarse con esto porque hasta ahora el estado se ha beneficiado del consumo eléctrico gracias al impuesto de la electricidad así que ahora solo tiene que devolver parte de lo que ha cobrado en compensacion a una malísima gestión.
Lo contrario, como dice Campos Solar, sería el estado de sitio y no vamos a llegar a tanto.
Es curiosa la situación, según este modelo ahora resulta que los excesos energéticos de algunos los vamos a pagar entre todos, o lo que es lo mismo, en España tendremos, si las cosas no cambian una barbaridad, una electricidad subvencionada que tiene que ser por su propia naturaleza barata, barata para no disparar el déficit público.
Vista la coyuntura, lo de limpia y segura es algo secundario porque, con la que va a caer, no está el horno para bollos.
Tal como alimentan sus cuerpos con riqueza robada, así alimentan sus mentes con conceptos robados, y proclaman que la honestidad consiste en negarse a saber que están robando (Ayn Rand).