Este acertado artículo está escrito desde una óptica estrictamente económica. En su elaboración está claro que no han intervenido cuestiones técnicas (
FV) o medioambientales, lo cual demuestra que de momento el boom de la energía solar es eminentemente como producto financiero. Queda por ahora y por desgracia, relegada a un segundo plano la dimensión medioambiental y de diversificación energética.
Añadiría que pasó el tiempo de analizar si es o no una buena inversión, pues parece claro que lo es a medio y largo plazo y que el problema son los PLAZOS -el tiempo necesario para solventar cada etapa del proyecto: terreno, conexión, financiación y ejecución- para todos y la financiación para los que la precisan.
Por último, respecto a la retroactividad, creo en el estado de derecho, pero veo una leve fisura en la Norma: ¿no se agarrarán algún día a la "caducidad" del contrato con la compañía eléctrica para poder modificar la prima? Bien podrían mantenerla hasta que se cumplan los cinco años y en la siguiente renovación automática aplicar por decreto las primas en vigor.
Esperemos que no.
Saludos