No voy a entrar mucho en el tema, pero en el primer artículo me llama mucho la atención la poca solidez de los argumentos que esgrime el supuesto periodista. Es una irresponsabilidad que alguien que ejerce la honrada profesión de informar no se moleste lo más mínimo en cotejar que los datos que emplea son fiables. Y digo esto, porque, a día de hoy, seguir hablando de que la escasez de silicio será uno de los principales problemas de la industria
FV, es una barbaridad que no se corresponde con la realidad.
En cuanto al debate en general, dejando aparte los entresijos propios de la política (que condicionan cualquier toma de decisión según el provecho propio), sólo quiero destacar una idea: cualquier cambio de modelo energético ha implicado siempre, y esta vez no será la excepción, un cambio paralelo en la estructura de la sociedad y, por tanto, en los modos de vida (os recomiendo la lectura del último libro de E. Lorenzo)
En este sentido, debemos ser conscientes de que estamos en una etapa de transición hacia un nuevo paradigma energético, si bien es verdad que el cambio urge. Por tanto, aunque la situación por momentos llega a crear bastante desconfianza en las manos que rigen nuestro futuro (y el de los que nos sigan...), nunca debemos perder de vista nuestro objetivo, que no es otro que actuar como catalizadores de dicho cambio, para que ocurra lo antes posible.
Un saludo.