Y digo yo, con animo de crear controversia, por supuesto. ¿Se ahorra algo de energía apagando una lámpara de descarga, y volviéndola a encender a los cinco minutos?
En mi casa todas las lámparas son de bajo consumo, y me da la impresión de que el pico de intensidad que supone el cebado de las mismas supera el ahorro que supone apagarlas cinco minutos (cosa que hice, por cierto).
Estoy con Miguelon en que la la medida ha sido más efectista que efectiva, pero por lo menos ha tenido repercusión mediática.
Lo que me sorprende es que, con la preocupación que tanto manifestamos todos, aun exista gente, entre los bien informados, que compra lámpara de incandescencia para uso general o que instala acristalamientos sencillos con carpinterías de mala calidad. Abunda la doble moral.
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